PERITACIONES JUDICIALES
Según el Diccionario de la Real Academia Española, perito es la persona que poseyendo especiales conocimientos teóricos o prácticos, informa bajo juramento al juzgador, sobre puntos litigiosos en cuanto se relacionan con su especial saber o experiencia.
La valoración y la tasación son piezas clave en actuaciones particulares y judiciales, siendo esenciales en las decisiones de los tribunales e instituciones públicas.
La inversión en inmuebles y la petición de préstamos hipotecarios no ha parado de crecer en los últimos años, por lo que la demanda de profesionales de la tasación se hace imprescindible. El auge de la construcción ha generado un gran dinamismo en el sector inmobiliario.
Es en este entorno donde la labor del tasador se ha intensificado. La función básica del tasador es realizar una valoración que refleje fielmente el precio de los inmuebles eliminando cualquier factor que pueda favorecer de alguna forma la especulación. En definitiva el trabajo consiste en estudiar las características del inmueble y calcular su valor en el mercado.
La labor del tasador es muy amplia, entre los servicios que puede prestar, destacan:
* Conocer el valor de un inmueble para el reparto hereditario.
* Adjudicar lotes de bienes inmuebles en el testamento.
* Conocer el valor de los bienes para una separación de bienes.
* Conocer el valor de los bienes para una separación matrimonial o divorcio.
* Obtener el precio de mercado de un inmueble para su compra/venta o alquiler.
* Aportación de inmuebles a sociedades mercantiles.
* Determinación del patrimonio de los fondos de pensiones.
* Valoraciones para el Registro Mercantil.
* Determinación del patrimonio de las Instituciones de inversión colectiva inmobiliarias.
Asimismo, la profesión de tasador permite colaborar con los órganos de justicia interviniendo como peritos judiciales inmobiliarios, ante la Administración de Justicia y ante particulares (peritos de parte).